viernes, 7 de octubre de 2011

Read

Si, yo también te extraño. Fumé quinientos cigarrillos, quiero preguntar por ti mil veces, porque aun me preocupas, pero sé que Tania se sentirá otra vez mal de tener que estar en el medio entre sus dos mejores amigas, lo sé, no es fácil. Mi vida ha cambiado mucho, el dolor se volvió pasajero, no hubo lágrimas a montón en estos meses, solo hay libros, separatas y un inmenso deseo de superación. A veces siento que te necesito como antes para vivir la vida y reirnos del mundo, e incluso extraño consolarte, extraño que te calmes luego de hablar por horas. Tal vez fue ingenua y creí que estarías esperándome ahí, pero no fue así y lo siento, queria verte y pedirte disculpas; posiblemente no ibamos a volver a ser las mejores amigas de antes, pero necesitaba decirte 'Lo siento'. No tengo tiempo de nada, la academia me consume de a pocos, tengo 5 semanas y una meta muy alta y es dificil hacerme un espacio para hacer algo que no sea estar en la academia. Hoy falté, mi padre y su fanatismo futbolero me dejaron quedarme en casa, mi tutor de la academia debe estar molesto, pero no importa, i just wanted to see you again, 'arreglar' las cosas. Se está acabando el año, quedan pocas semanas, se está acabando el tiempo, el 2012 es otra cosa, otra vida, otro ambiente y de nada sirve arrastrar mis dolores, ya no tengo tiempo para ellos, son pesados y no me dejaban caminar, sin embargo; no pienso dejar un recuerdo tan hermoso irse, ni dejar de contarle a mis hijos (tal vez) lo mucho que me divertí escapándome a Lurín contigo, o lo entretenido que fue ir a cada reunión del FC, ellos seguramente tendrán una amiga como tu. Yo también tengo miedo a hablarte y me choqué con tu blog hace unos meses, leí y sentí un dolor casi indigerible, supuse que así te habías sentido tu, por eso lo siento Katherine. Hoy me crucé con tu blog de nuevo, o tal vez supuse que debía leer tu última entrada y encontré cientos de cosas en pocas palabras. Yo tampoco quería verte, no por ti, si no por el hecho de que no quería ver a nadie, me sentía cual basura, desencajada y duvitativa acerca de todo, de todos; y otra vez perdón, no quise, no quiero y no querré perder una amistad, una hermandad, como la que tuvimos, no saldrás de mis recuerdos. Espero que estés bien y que un día tengas ganas de verme, quisiera hablar contigo un instante sin tener que esperar que tu me insultes o que yo lo haga, no estés triste por lo que sea que estás triste, ya casi termina, ya casi puedes ser libre; se acaba el colegio y da miedo tirarse a una piscina que podría estar vacía, pero bien podría estar llena, cuidate, y espero un día, cercano, te decidas a hablar conmigo, porque no quiero seguir sintiendo tu ausencia en cada recuerdo.