Mi maleta es gigante, no sé si sea un exceso o si por el contrario me faltan cosas, la verdad es que poco importa. No tengo la mayor expectativa de diversión desenfrenada, mas bien tengo aquella agridulce sensación de que esto marcará la segunda y última etapa del año y por tanto barrió la primera parte. Es hora de esforzarse, de mandar las distracciones al carajo (por ejemplo estar aquí escribiendo cuando debería estudiar para los temidos últimos exámenes) el tomar la decisión que determinará mi vida profesional, mi juventud y mi adultez y mi ocaso también, si es que por supuesto alguna circunstancia no me mata antes, tengo que encaminarme de una vez por todas, basta de ser tan lazy, basta de joderte con el pasado, incluso si el viaje no me rodea de amigos, me rodearé de energía nueva, de Arequipa y el Misti, de Puno y el Titicaca, de Cusco y Machu Picchu & me llevaré alguna cosa de cada lugar para tenerla conmigo para cuando necesite renovar mi energía. Se está acabando e irremediablemente estaré sobre el asfalto frío de la calle (que es una jungla disfrazada) en unos cuantos meses. No hay mas plazo. Un buen día de Diciembre por fin saldré de la cárcel, y miraré el sol de la tierra de la libertad por un par de meses, hasta que la universidad me diga que no era tan fácil, oh si, lo sé.
Y, ¿Para qué pensar ahora? Total, me voy de viaje, y pensándolo bien, es mi viaje de promoción, la primera vez que viajo a la sierra, y con lo que me gusta viajar, solo el hacerlo ya me emocionó un poco más. ¿Ahora? Ahora me voy a preparar la mochila 'maletín de mano' y a hacer el resumen de biología (Gracias por la idea Tani) y es todo, mañana a esta hora posiblemente Tania esté durmiendo, posiblemente casi todo el bús esté durmiendo, y yo estaré despierta esperando por ver las estrellas tratando de no recordar mas allá de lo necesario. 7 días fuera de Lima, a lot of new memories.